¿Que es Biodanza?

                                                        Conferencia sobre Biodanza en la fundación Valores:

 

¿Qué es Biodanza?

“Biodanza” es un sistema de desarrollo personal que utiliza la música, el movimiento y las situaciones grupales para activar ciertos potenciales internos que toda persona, por el hecho de ser persona, tiene dentro de sí. 

 

Podríamos decir que “Biodanza” son todos los elementos y características necesarias en un jardín para que la semilla se convierta en flor.

 

En este símil, la semilla sería la persona que viene a Biodanza, inmersa en el estrés cotidiano, entregada a una cultura donde predominan valores quizás alejados a los inherentes al ser humano. Biodanza sería la tierra, el humus, el sol, la lluvia, el jardinero, el cuidado, el abono…

 

El jardinero, sería el facilitador de Biodanza, que no “enseña” a la semilla a germinar, pues ella misma ya posee esa sabiduría milenaria e innata; pero sí reúne las condiciones para la germinación surja con toda plenitud. 

 

Y la flor podría ser la persona que practica Biodanza, con elevados niveles de autoestima, con seguridad y confianza en sí mismo, capaz de expresarse con veracidad, cambiando sus argumentos de vida de forma más veraz a los que realmente siente, profundizando en su autoconocimiento y gestionando adecuadamente sus emociones para tener así una vida más auténtica, más plena y feliz. 

 

La definición más precisa de Biodanza sería: 

Biodanza es un sistema de integración humana, renovación orgánica, reeducación afectiva y reaprendizaje de las funciones originarias de vida. Su metodología consiste en inducir vivencias integradoras a través de la música, el canto, el movimiento y situaciones de encuentro de grupo.

 

Merece la pena desmenuzar esta definición para entender bien qué es Biodanza: 

“Un sistema de integración humana…” partiendo de la base que no estamos integrados, (por mandatos o imposiciones sociales, costumbres, leyes, ideologías, educación…), Biodanza realiza una función integradora integradora al estimular las funciones primordiales de la vida, que permite a cada persona integrarse consigo mismo (pensar, sentir y actuar en una misma consonancia), integrarse con la especia (recuperar el sentimiento de comunidad, de pertenencia a una manada), y la integración con el universo, (sentimientos de íntasis y de éxtasis). La biodanza te ayuda a restablecer tu armonía, mediante la integración entre lo que sientes, lo que piensas y como actúas en tu vida. Así la comunicación fluye, pasando a suceder naturalmente.

 

“…de renovación orgánica…” En cada sesión de Biodanza se estimulan los sistemas nerviosos adrenérgico y colinérgico, despertando la conciencia de sí mismo y poco después la expansión de esa conciencia a través de estados de trance y regresión. Ese proceso activa la reparación celular de la persona, y provoca una regulación global de las funciones biológicas, disminuyendo stress, angustia, insomnio, o cualquiera otra desorganización biológica. 

 

“…de reeducación afectiva…” Para Biodanza, el ser humano vive en el paleolítico en cuanto a la afectividad. Apenas hemos avanzado en el último milenio, a pesar del inmenso potencial biológico y neurológico que poseemos en este sentido. Reeducación afectiva, porque nacimos con unos códigos afectivos que poco tarda la sociedad moderna en cortar, cohibir, tapar, anular… La gran tarea del ser humano en este siglo es reeducarnos afectivamente. Esta reeducación consiste básicamente en ser capaces de establecer vínculos sinceros y nutritivos con los demás. 

 

“…y reaprendizaje de las funciones originarias de la vida”. En otras palabras, “reaprendizaje de los instintos”. Aprender a vivir a partir de los instintos. El instinto es una conducta innata, hereditaria, que no requiere aprendizaje y se manifiesta mediante estímulos específicos, tienen por objetivo conservar la vida y permitir su evolución. Los humanos nos estamos alejando peligrosamente de los instintos, y vivir alejados de ellos significa perder la unión con las fuerzas de la naturaleza y perder las claves que el universo nos confió como especie. Se trataría de restablecer la unión entre naturaleza y cultura.

 

“Su metodología consiste en inducir vivencias integradoras…” Las “vivencias” son experiencias vividas con gran intensidad aquí y ahora. Pueden ser, integradoras o desintegradoras. Por ejemplo, todos recordamos el primer beso apasionado en nuestra adolescencia… apenas duró unos segundos, pero fue una “vivencia” de gran intensidad integradora, pues nos dejó sentimientos y sensaciones nutritivas, amorosas y armoniosas. Existen también vivencias desintegradoras, una traición, un desengaño, una enfermedad… En Biodanza estimulamos vivencias integradoras con una cualidad ontológica, (que se proyecta en toda la existencia de la persona), y tienen un efecto armonizador sobre los potenciales genéticos que todos tenemos, y que los englobamos en cinco grandes grupos, que en Biodanza las llamamos “líneas de vivencia”, y son: Vitalidad, Sexualidad, Creatividad, Afectividad y Transcendencia.

 

“…a través de la música, el canto, el movimiento…”  La música es muy importante en Biodanza, (es uno de los “7 poderes de Biodanza”). Nos sirve para estimular o evocar ciertas emociones. No es una música cualquiera, previamente está estudiada y escogida para cada caso y situación. El canto, (no musical, artístico o coreográfico, sino profundo, sentido y visceral), como una forma de expresión de la identidad más profunda. Y el movimiento, pleno de sentido, accesible a todos, orgánico, simple, no dificultoso, y alejado de exigencias coreográficas).

 

“…y situaciones de encuentro de grupo.” Biodanza posibilita el desarrollo de los potenciales humanos dentro de un contexto sensible y creativo de encuentro humano, el grupo. Además de ejercicios individuales, las situaciones de encuentro en contexto grupal deflagran emociones de armonía con el resto de los participantes. 

 

La definición más moderna de Biodanza: 

Biodanza es un sistema de aceleración de procesos integrativos a nivel molecular, celular, metabólico. Neurológico y existencial, en un medio enriquecido mediante ecofactores universales humanos.

 

Además de éstas, Biodanza tiene varias definiciones, más o menos precisas, más o menos poéticas, como pueden ser: 

  1. La Biodanza es un sistema de desarrollo humano, autoconocimiento, integración y crecimiento que tiene como finalidad desarrollar los potenciales innatos para crear una identidad saludable.
  2. Biodanza es una mezcla de ciencia, arte y amor.
  3. Biodanza es el arte de tocar el corazón sin herirlo.
  4. Biodanza es la búsqueda de la propia identidad. 
  5. Biodanza es la poética del encuentro humano.

Leyendo a Rolando Toro, creador de Biodanza, podemos también acercarnos a comprender este sistema: 

“La más subversiva de todas las disciplinas es aquella que se funda en el respeto por la vida, el goce de vivir, el derecho al amor y al contacto. De nuestra meditación deriva una técnica que consiste en estimular, crear y desarrollar vida en los demás, lo que genera vida en nosotros. Las personas son nuestro más poderoso medio ambiente. La pareja ecológica, la familia ecológica y la comunidad ecológica son expresiones del Principio Biocéntrico”                                                                Rolando Toro Araneda.

 

En otras palabras, y de una forma más coloquial, Biodanza te conecta con el propio cuerpo, y va más allá, con emociones y sentimientos. A través de la vivencia, el cuerpo se expresa de forma más veraz que la mente, construyendo así una verdadera integración con uno mismo, con los demás y con la vida completa.

Biodanza no sólo actúa corporalmente, sino de forma holística, pues restaura los vínculos personales con uno mismo y con los demás. Cada persona que practica Biodanza, expresa todos sus potenciales innatos que lleva dentro, dando a su vida un enfoque más pleno de sentido, alcanzando cada vez más, estados de satisfacción intensa con la vida. 

Así, con estas bases sólidas, científicas y contrastadas durante más de 50 años, Biodanza aporta a quien la practica: 

  1. Una mejora de la salud, reducción de desorganización orgánica que da lugar a enfermedades. Podríamos decir que Biodanza es un profiláctico de la enfermedad. 
  2. Un aumento de la autoestima, la confianza en uno mismo, el valor, decisión y coraje para tomar decisiones y actuar ante lo que se necesita en la vida. 
  3. Estados de alegría y felicidad intensos que se instalan día tras día en la cotidianidad. 
  4. Aunar lo que pensamos con lo que sentimos y con lo que hacemos, evitando así sentimientos de culpa, frustración, inseguridad, dudas….
  5. Desarrollar una capacidad de vinculación con los demás de forma sana y sincera, atendiendo a lo que deseo y quiero en cada momento. En definitiva, relaciones veraces con mi propia vida. 
  6. Recuperar la propia esencia de cada uno, perdida en algún episodio de la vida pasada, coger las riendas de la vida sin culpas, miedos, reproches o vergüenzas. 
  7. En definitiva, tener una vida más rica, intensa, veraz, sana, divertida… y feliz. 

Biodanza trabaja en base a unas LÍNEAS DE VIVENCIA”, o grupos de potenciales genéticos que todos los humanos tenemos por el mero hecho de ser humanos. Estos potenciales se estimulan y despiertan como un camino de acceso a la salud y plenitud de cada persona, y están agrupados en 5 grandes funciones universales comunes a todos los seres humanos: 

VITALIDAD: Aumento de la alegría de vivir, ganas de hacer cosas, ímpetu vital (energía disponible para la acción), integración motora, equilibrio neurovegetativo. Placer cenestésico, recuperación de las funciones respiratorias, integración motora…

SEXUALIDAD: Despertar la fuente del deseo, aumento del placer, conexión con la identidad sexual, disminución de la represión sexual. Recuperar el erotismo en la cotidianidad, valorar los pequeños placeres de la vida. Integración de la sexualidad con la afectividad.  

CREATIVIDAD: Capacidad de expresar, innovar y construir. Hacer de tu propia vida una obra de arte. Encontrar soluciones creativas donde hagan falta, probar nuevos caminos, explorar emociones y movimientos nuevos. 

AFECTIVIDAD: Capacidad de hacer vínculo con las otras personas a través del amor, amistad, altruismo y empatía. Establecer vínculos con otras personas y con uno mismo de forma más veraz, más auténtica y honesta con uno mismo. Reeditar la escala de valores personal y colocar cada persona y situación acorde a lo que realmente te nutre. 

TRASCENDENCIA: Conexión con la naturaleza, sentimiento de pertenencia al universo. Capacidad de salir del ego, poder ver la vida desde una plano elevado, donde los problemas son menos amenazadores. Sentir el universo dentro de ti, (intasis), y sentirse uno dentro del universo (éxtasis). 

En el transcurso de una vida, las personas desarrollan en menos o mayor medida estas cinco grandes funciones originarias, sin embargo los contextos sociales y educativos en que vivimos hacen que este desarrollo sea especialmente pequeño, con muchos condicionantes que obstruyen el normal desarrollo de los potenciales. Raramente la persona expresa con plenitud todas sus capacidades. El objetivo de Biodanza es despertar e integrar todos los potenciales que el humano trae consigo. 

 

Jesús Martín Atienza. 

Enero 2020